domingo, 7 de abril de 2019

Crítica. Cementerio de animales (2019)





Pet Sematary






La crítica positiva parece que tiene su parte de razón, pues dentro de un género que cada vez sorprende menos, esta la ha hecho por varios motivos.

Para empezar, está claro que toda película de terror que se aprecie empieza con la mudanza de una familia a una casa en medio del campo para lo típico: distraerse del estrés de la gran ciudad, estar más cerca del trabajo, de los hijos, etc. Por supuesto la familia tiene hijos, o están esperando uno. En este caso son un hijo pequeño, una hija mayor, mamá, papá, y el gato.

Como el título indica, en el barrio hay un cementerio de animales. Sin spoiler que hacer, pues todo se ve bastante claro en el trailer, este lugar trae de vuelta a las cosas, o mejor dicho a los seres que han fallecido. Se ven dos ejemplos muy claros en la película, y por ahí se guiará el argumento principal.

La duración es apropiada, con ritmos nada aburridos, si bien, la acción y el desenlace se desarrolla en el último cuarto de la misma, el principio y mitad no son excesivamente ávidos, pero no aburre en lo más mínimo pues la puesta en escena de acontecimientos, fotografía, y los pocos sustitos que nos iban dando, hacían de la sala de cine una tensión patente y deliciosa.

Pone de manifiesto las emociones y motivaciones de los personajes con bastante claridad, el horror justificado de los personajes por algo más allá que el propio miedo, como son traumas de la infancia, el miedo a la pérdida de un ser querido, etc., y pocos son las paranoias sobre espíritus y fantasmas que rondan en la casa, que ya adelanto que son más bien pocos: el tono de la película va en otra dirección totalmente opuesta.

El final por supuesto no es indiferente. Este tipo de películas suelen ser más predecibles, y en esta ocasión ha gustado, con un final algo inesperado que podría considerarse feliz, según el punto de vista con el que se mire, claro está, no olvidemos que esta basado en la novela homónima de Stephen King.




viernes, 4 de enero de 2019

Crítica. A ciegas (2018)





A ciegas (Bird Box)



Año: 2018






Analicemos la película del momento, al menos, del momento en Netflix: “A ciegas” (Bird Box), dirigida por Susanne Bier y protagonizada por Sandra Bullock, Trevante Rhodes y John Malkovich.

Seré breve y conciso. La sinopsis es sencilla, aparece un ente (¿alienígena?), el cual (spoiler) el espectador no ve nunca, y los ciudadanos del planeta, pues si lo ves, te suicidas (no todos, porque en algunos el efecto es que te posee, o algo así). Objetivo, sobrevivir lo máximo sin ver esas criaturas misteriosas, en otras palabras, ir por el mundo “a ciegas”. La película es una mezcla perfecta entre la serie “Perdidos”, la película “La niebla” (2007), y la película “Un lugar tranquilo” (2018). A este último le tiene un parecido obvio, y podríamos pensar que “A ciegas” es un plagio de este, sino fuera porque hay una novela antigua por ahí en la que está basada.

De un argumento más que notable, extraemos varias cosas a destacar, como el rol de los personajes, la esencia del ser humano en plena lucha por la supervivencia, imágenes duras de digerir, un conflicto de la humanidad frente al Apocalipsis… y también varios “peros”, como por ejemplo un sinfín de preguntas sin responder, un subgénero del terror que no aporta nada nuevo a lo que ya existe, y un guiño a esos jóvenes cuyo reto viral actual es andar por la calle a ciegas y teniendo accidentes, viendo lo peligroso que es, por supuesto, aún me pregunto como la protagonista y los niños van en piragua y andan largo y tendido por bosques desconocidos con los ojos tapados, y no se chocan con ninguna rama, arbusto, o caen mil veces (se caen una o dos, solo faltaba). Yo ni viendo podría hacerlo tan bien.

Le película funciona con flashbacks, con tomas de pasado y presente, hasta que estas cohesionan, lo cual hace que se digiera bien, haciéndola para nada pesada (a pesar de ello está permitido preguntarse si eran necesarios casi 2 horas y 10 minutos para contar algo que termina como termina). ¿Te mantiene en tensión? Sí, pero no es para tanto, y ni por asomo rivaliza con muchas otras de su género como “No respires” (2016) o como dije antes, “Un lugar tranquilo” (si este tenía como principal aliciente los recursos que aportaba el sonido / silencio, aquí no podemos decir lo mismo con los recursos que propician las imágenes, ya que el espectador no consigue tener miedo viendo lo que ve).

El final típico no termina de convencerte. Como he mencionado, el espectador se pregunta muchas cosas y nada queda respondido, a ver cuándo cambia esta dinámica. Muchos interrogantes, y un final abierto. Creo que “A ciegas” ha sido una buena oportunidad para ponernos los pelos de punta con una gran idea, pero por desgracia, se queda en oportunidad perdida.


Lo mejor: Sandra Bullock.

Lo peor: la historia ya nos era tremendamente familiar.